Opinión - El eco de la noticia
El ex presidente socialista González critica la reforma laboral y afirma que “el problema que tenemos en España es de productividad”
Iniciamos hoy nuestra nueva sección “El eco de la noticia”, haciéndonos eco, y valga la redundancia, de la publicada en el diario “El Mundo” y cuya corresponsalía corresponde a David Vigario, fechada en Mérida el 26 de junio, sobre la intervención del ex presidente de Gobierno Felipe González, durante la Asamblea de Extremadura del Partido Socialista y que titula “González ve ‘inexplicable’ la reforma laboral”.
La crónica se inicia con un subtítulo en el que el autor de la crónica asegura que “ante un auditorio socialista atónito (González) pide que el salario se vincule a la productividad y afirma que ‘el empleo continuado, fijo y para toda la vida’ es indefendible”. En su crónica el corresponsal entrecomillas algunas de las frases del ex presidente González dirigidas a los socialistas presentes en el acto como “El discurso de hace 20 ó 25 años, aunque entonces nos sirvió para ganar, ya no nos sirve porque la sociedad no es la de antes”.
“Muchos de los presentes, la plana mayor del socialismo extremeño -escribe Vigario-, están todavía atónitos al escucharle razonamientos como el de que ‘al menos las dos terceras partes del salario deben vincularse a la productividad porque no se pueden permitir sueldos iguales para todos’. Para González este factor equitativo ’premia a los que menos trabajan y castiga al más emprendedor, que termina siendo el tonto de la pandilla’.”
“Sus palabras sonaron para los presentes -dice el corresponsal- como una inesperada ducha de agua fría. Pero él (González) insistió: ‘El problema que tenemos en España es de productividad’, llegando a defender con uñas y dientes al empresario (‘son muchos más importantes que el empleo, porque ellos lo generan’, también a la construcción (‘esa industria en España es muy buena’) y hasta criticó a los sindicatos (‘el ajuste es inevitable en España porque ya no se puede defender que el empleo sea continuado, fijo y para toda la vida en el mismo sitio’).”
“Tras subrayar que ya no es tan importante ‘la ideología de los gobiernos sino su falta de previsión’, (González) centró sus críticas en la reforma laboral: ‘Es que es un farro (sic) legislativo que obliga a los pequeños empresarios, para entenderla, a hacer un máster en economía, una fonda inexplicable, un enredo para provocar un nivel de judicialización imposible que además necesita a unos jueces superespecialistas, que no los hay, en economía de la empresa’.”
Vigario finaliza su crónica diciendo que González “especialmente se refirió a las pensiones, pidiendo una ‘urgente’ y ‘profunda’ reforma. ‘Si no lo hacemos, nos quedaremos pronto, en 15 años, sin el sistema público de pensiones, porque ahora somos cada vez más los viejos’. De esta manera, insistió en prolongar la vida laboral más allá de los 65 años, ‘porque nadie puede decir por uno si quiere seguir trabajando. Eso debe ser un derecho -el de trabajar- y no una obligación’, agregó ante un aforo atónito.”



















