SEBASTIÁN CARRO (9-08-2010)
EL TRIÁNGULO DE LA MONCLOA
Algunos ya hemos vuelto de vacaciones y nos enfrentamos con la noticia del mes en Madrid, que no es, precisamente, la de la situación del paro o de la economía en nuestra Comunidad y en España; ni tampoco la prohibición de los políticos catalanes, a excepción del PP y de Ciudadanos, de que se celebren corridas de toros en Cataluña; ni, por supuesto, que se propongan proteger los “toros de fuego” (correbous creo que los llaman) aunque éstos maten a aficionados desprotegidos. Tampoco parece haber importado mucho en los madriles que la primera dama norteamericana, Michele, la esposa de Obama, haya estado de vacaciones en España y se haya despedido de Andalucía visitando a los Reyes, ¡ah!, y a Letizia (con Z pero no la de Zapatero); aunque lo que sí ha llamado la atención es que la “señora más importante del mundo mundial” haya rechazado los cientos de regalos con los que particulares y autoridades locales pretendían agasajarla, y es que en Estados Unidos, los regalos que se hacen a las autoridades, si exceden de 50 dólares, tienen que ser rechazados por obligación o entregarse al Estado americano, una sana medida que no suele practicarse en el resto de los países, claro que ellos aman a su país y a todos sus estados y por supuesto a su bandera, defienden su unidad y su idioma respetando los de los demás y en su inmensa mayoría creen en Dios.
La noticia que más ha destacado en el mes de agosto y también en julio pasado en Madrid no ha sido otra que el enfrentamiento (¿lo hay?) entre Tomás Gómez, el ex alcalde de Parla y secretario general de los socialistas madrileños, y el hasta ahora presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero (que por cierto no sé si pertenece a la Federación Socialista Madrileña al vivir en la Moncloa, distrito capitalino. Tras la fallida reunión del viernes pasado, anunciada a bombo y platillo en la prensa madrileña, la misma se celebró el sábado 7 de agosto y en la misma, según los informados, se produjo un claro (algunos dicen que fuerte) enfrentamiento entre ambos secretarios generales, el de la Comunidad y el de la Nación (todavía española). Gómez se enrocó asegurando que los afiliados de Madrid región le quieren como candidato a enfrentarse a Esperanza Aguirre en las próximas elecciones autonómicas, mientras que Zapatero le aseguraba que Trinidad Jiménez era (mucho) mejor candidata a enfrentarse a la presidenta de la Comunidad. Zapatero, apuntan, aseguró al secretario de los socialistas madrileños que la ministra de Sanidad era su apuesta para esta cita electoral, ofreciendo a Gómez la posibilidad de que fuera de número dos de la lista, y yo creo que alguna prebenda más. Y eso que Zapatero no se apoyó en las buenas palabras que Ruiz-Gallardón había tenido días antes hacia Trini, prima lejana del alcalde, al pedir a los populares madrileños que no “desprestigiaran durante la campaña electoral” a su prima.
Los cerca o más de los 120 minutos que duró la entrevista finalizó, como dicen los entrenadores, “a cara de perro”, emplazándose ambos secretarios a verse “las caras” (de Trini y Gómez) en unas elecciones primarias. Mientras, los socialistas de Madrid, en un comunicado dijeron: “Desde el Partido Socialista de Madrid confiamos plenamente en que la Comisión Ejecutiva Federal actuará con absoluta neutralidad”. O lo que es lo mismo: “que el que se acusa sin ser acusado se está acusando a sí mismo”.
Mientras esto ocurría, hoy lunes 9, Trinidad Jiménez, nada más llegar a su Ministerio y durante una rueda de prensa (improvisada o no) ha confirmado que se presentará como candidata a las primarias socialistas de Madrid y que esta decisión que se ha hecho pública hoy la venía madurando desde hace tiempo (poco o mucho), aunque hasta ahora no la había hecho pública, ¿porqué habrá sido? Con lo que el triángulo (por orden de aparición) se ha materializó: Gómez, Zapatero y Trini.
Y yo voy y me lo creo. No soy un hombre de apuestas, no hago quinielas, sólo juego por tradición a la lotería en Navidad y si me toca algo juego en el sorteo de “El Niño”, no me gusta el bingo y no juego a las cartas, por eso no hago apuestas, que si no haría una que con el tiempo veríamos si era acertada o no. Mi apuesta es que no habrá primarias en Madrid entre Gómez y Trini, que la ministra de Sanidad será la candidata por el Partido Socialista en las elecciones autonómicas para enfrentarse a Esperanza Aguirre y que Tomás Gómez será el número dos, detrás de Trinidad Jiménez, y posible candidato a ocupar un puesto en el Senado por designación o candidato, en puesto de salida, en las listas del Congreso, en las próximas elecciones a la Cámara Baja. ¿Qué se apuestan? Yo nada, pero ahí queda mi augurio.



















