CARTAS AL DIRECTOR
Hoy también brilla para nosotros la estrella de Belén
Los tres sabios de Oriente que fueron guiados por una estrella hasta el pesebre de Belén eran verdaderos buscadores de Dios y por eso pueden ser un buen ejemplo para cada buscador de Dios en nuestros dÃas. Pero ¿qué podemos nosotros aprender de ellos? Quizá su añoranza hacia Dios, su añoranza por la sabidurÃa divina. Entonces habrÃa que preguntarse: ¿estamos sedientos de la verdad y de la paz?, ¿estamos sedientos del amor de Dios y de la unidad? Si en verdad lo estamos, sentiremos que Dios está presente y si cumplimos Sus Mandamientos, nos iremos convirtiendo poco a poco en sabios.
No obstante es posible que el hecho de que hayamos hecho una tradición de la visita de los Sabios de oriente al pesebre de Belén, refleje en nosotros algo de la añoranza por la sabidurÃa que estos astrólogos buscadores de Dios tenÃan. Sin embargo, cuando uno se hace presente en lo que se ha convertido el negocio de los Reyes Magos, descubre que esta añoranza se ha volcado totalmente en algo externo, incluso en todo lo contrario. Las personas en general nos hemos vuelto distraÃdas y desviamos nuestra atención del mensaje central de seguir la luz que transmitieron los sabios de oriente. Ellos querÃan mostrar a las personas que si se abren a la fuerza redentora, a la fuerza del Cristo de Dios, entenderán poco a poco lo que significa desarrollar en sà mismas Belén, o encontrar Belén en si mismos, es decir desarrollar en uno mismo el Reino de Dios.
Hoy también nosotros podemos seguir a la estrella de Belén. La luz redentora que irradia en nosotros, en nuestra alma, es igual a la estrella de Belén y nos ilumina el camino al Reino de Dios, hacia nuestro verdadero hogar eterno. Ayer y hoy se puede seguir esa estrella hasta la casa del Padre a través de Cristo si cumplimos paso a paso los Mandamientos de Dios, que nos dio el Eterno por medio de Moisés.
Si hacemos lo que nos enseñó en El Sermón de
RADIOSANTEC. Teresa Antequera Cerverón



















